Especial: Cine sobre Vietnam

22 11 2010

                Hace mucho tiempo, publiqué un post sobre la guerra de Vietnam. En él, apuntaba, entre otras cosas, como fue uno de los conflictos más importantes de la conocida como Guerra Fría. Este largo proceso abarca desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la caída del Muro de Berlín. El videojuego Call of Duty: Black Ops, puesto a la venta hace poco, hace una interesante revisión de este periodo en clave de acción. Iniciándose en la Cuba castrista, sus más importantes (y entretenidas) fases transcurren en la ya mentada guerra de Vietnam. Como complemento y como reivindicación personal, aquí tenéis un pequeño análisis de las más importantes películas que han surgido sobre el tema.

El duque en su particular panfleto sobre el `Nam.

                La primera fue The Green Berets (o Boinas Verdes). Data de un momento en que el conflicto estaba en su primera etapa (1968) y no deja de ser un elemento propagandístico de la derecha norteamericana, la que realmente veía a los comunistas como el gran peligro para la civilización. John Wayne fue el propio director y protagonista. Por desgracia no puedo hacer un análisis más exhaustivo porque no he tenido acceso a su visionado más allá de algunas escenas en youtube. Su evidente toque como cine clásico panfletario es claro y si se substituyeran los vietnamitas por indios poco cambiaria.

De Niro y Walken enfrentados al horror.

                La siguiente visión relevante es la que ofreció The deer hunter (El Cazador), film de 1978 dirigido por Michael Cimino. Ganadora del óscar a mejor película, también consiguió el galardón para el mejor director. Considerada por muchos una obra maestra, a nivel personal no estoy de acuerdo. La narrativa de Cimino, al igual que otros directores de la época, es tremendamente pesada. Cada momento se magnifica al máximo, alargándose innecesariamente. Esto tiene dos consecuencias, unas actuaciones excelentes: pocos actores han brillado tanto como Christopher Walken, ganador del óscar o Robert de Niro, en este film, con escenas de más de dos minutos sin cortes. La segunda es un aburrimiento mortal del espectador actual.

                Algunas secuencias son espectaculares: cuando el vietcong les obliga a jugar a la ruleta rusa, y el tratamiento de las secuelas de guerra es muy correcto, teniendo en cuenta que es pionera en este campo. También la parábola entre el inicio y el final, donde se muestran los efectos a través de las escenas de caza, así como un final sin concesiones son puntos a su favor, pero en general es un film de difícil visionado. Por desgracia, la parte que aborda Vietnam es breve y apenas aporta nada.

"Me encanta el olor a napalm por la mañana"

                Apocalypsis Now es uno de esos grandes mitos del cine. Estrenada en 1979, fue un verdadero quebradero de cabeza para su director, Francis Ford Coppola. También responde sobremanera al tipo de cine de la época, enfocado a la lucha interior de los personajes, aquí interpretados por Martín Sheen y un decadente Marlon Brando. El análisis es difícil, complicado por las dos versiones existentes, la original estrenada en cines y el famoso Redux. Como ocurre con la anterior es considerada como una obra maestra… pero a mí no me hizo especial tilín. Mención aparte la escena más famosa del film: el ataque de los helicópteros sobre el poblado al ritmo de la Cabalgata de las Valkirias y la ya inolvidable sentencia “Me encanta el olor de Napalm por la mañana”.

                La parábola del viaje como inmersión en el infierno no estaba tan lejos de la realidad de Vietnam.

1982

                Más adelante en el tiempo apareció una de las películas fetiche de este blog: First Blood (Acorralado), 1982. En ella se narraba la cruda vuelta a casa de un veterano, interpretado por Silvester Stallone y el conflicto con la sociedad civil que llegaba a estallar de forma literal. Film de diversas lecturas bajo la apariencia de simple bloockbuster de acción, consiguió un gran éxito. Numerosas escenas pasaran a la historia del cine, como la huida en moto o la emboscada a los agentes en el bosque. Con un mensaje final corrosivo, se transforma a la terrible máquina de matar, monosilábica, en un niño sumergido en el terror que busca en el coronel que le entreno una figura paterna y redentora.

La version "action hero" del terrible conflicto.

                Con buen ojo para el éxito comercial, Stallone y los productores decidieron que el personaje no muriera al final (como si ocurría en la novela original). Como exige el canon del éxito, se estrenó una segunda parte en 1985: Rambo: First Blood part II. Con guión del propio Stallone y James Cameron, es un film de acción totalmente superficial y violento, como mandaban los cánones de la época Reagan. Así un símbolo de las heridas infringidas por la guerra se convertía en un vengador capaz de masacrar docenas de enemigos y recuperar el orgullo patrio. El mensaje de la película solamente puede ser calificado de militarista, fascista y revanchista. Se nos deja claro que la culpa que se perdiera la guerra era de los políticos, que los soldados americanos eran la $%&#” en vinagre y que si volvieran allí les darían de %$X#& sin sudar. Como no, se convirtió en el mayor éxito comercial de la saga. Destacable: a nivel de cine de acción: la masacre con el arco o el ataque al campamento a bordo del helicóptero; como reflejo de la guerra de Vietnam: nada. Por si fuera poco, incluia una vergonzosa historia de amor.

"Nasio pa mata"

                Entre medias, en 1984, se había estrenado la primera parte de una trilogía sobre Vietnam: Desaparecido en combate. Probablemente el mayor éxito comercial de Chuck Norris. Ha sido definida por algunos como un Rambo para pobres. Era un producto típico de esa fábrica de la serie B que era la Canon. Totalmente increíble y cutre, la imagen que ha pasado a la historia ha sido la de Norris saliendo del agua con una M-60 tras una disparatada lucha entre lanchas (!!!). Totalmente olvidables, excepto para reírse un poco de la ingenuidad fílmica de este tipo de cine.

No queda lugar para el heroismo o la epica en films como Platoon.

                En 1986 llegaría la que probablemente es la mejor aproximación a lo que fue la experiencia vital de la guerra para los jóvenes estadounidenses: Platoon. Dirigida por Oliver Stone sobre sus propias experiencias y memorias, retrata la realidad de un joven recluta. Espectaculares son las escenas en que arrasan un poblado o el descenso a los túneles, la paranoia de las trampas o la infernal jungla. Ante todo destaca la magnífica actuación de William Dafoe y Tom Berenger, nominados al óscar ambos. Cada uno representa un modelo de entender la guerra y la vida, comparados con el ying y el yang, siendo la escena más memorable del film la muerte de Elias, interpretado por Dafoe. Ganó el óscar a mejor película y mejor director.

Una de las mejores actuaciones de Tom Cruise.

                Platoon forma parte de la llamada “trilogía de Vietnam”. La siguiente, Born on July 4th (Nacido el 4 de julio), 1989, adoptaba otro punto de vista, en este caso, de las secuelas de guerra. Se basa en la autobiografía de Ron Kovic, interpretado por un excelente Tom Cruise (nominado al óscar), el film cosecho buenas críticas y un buen puñado de estatuillas. Semblante en planteamiento a el Cazador, plantea ante todo las secuelas de la guerra. Escalofriantes las escenas del hospital y de la “realidad alternativa” que crean estos hombres en Méjico. La película es, ante todo, un manifiesto político que, al igual que el anterior film, despoja de cualquier heroísmo la experiencia bélica.

Heaven and earth tambien contaba con fondo autobiografico.

                La última parte es la, tal vez, más menospreciada y la que ofrece una visión más alejada de convencionalismos. Esto se basa en el punto de vista adoptado para la narración: una chica civil vietnamita. El cielo y la tierra (1993) narra la vida de una campesina vietnamita que se verá enfrentada a la experiencia vital de la guerra. Tal vez, la parte más dura no es la experiencia en Vietnam, pues ahonda en lo que pudimos ver en los dos films anteriores, sino en la vida posterior a la guerra en Estados Unidos, casada con un sargento que, poco a poco, va perdiendo el sentido de la realidad y de una sociedad terriblemente racista.

"Aqui mi fusil, aqui mi pistola"

                1987 es un año especialmente notable y la culminación de esta “moda” en los 80. La más destacada película estrenada este año es, sin lugar a dudas, la obra maestra del gran Kubric: Full Metal Jacket (o La chaqueta metálica). La parte que ha quedado gravada a fuego en la retina de los espectadores es la primera, donde el deshumanizador proceso de instrucción de los marines acaba llevando a la locura al recluta “Patoso”. La segunda parte, que recoge la lucha en Vietnam es también excelente, tanto la lucha entre las ruinas como la ofensiva del Tet. Los encuadres son fantásticos, la fotografía excelente y la selección musical tiene un gran punto, más allá de la simple ambientación. Tal vez padece de esta descompensación entre una parte del metraje y el siguiente, pues uno es sublime y el otro “simplemente” excelente, pero el conjunto es una magnífica muestra de cine antibélico y de espíritu crítico.

Film de bajo presupuesto a rebufo.

                A rebufo de estos títulos apareció Hamburger Hill (La colina de la hamburguesa). Esta narra la batalla por dicha localización. Lo más destacable, pues el film está plagado de tópicos ya existentes en las películas anteriormente comentadas, es tal vez que los protagonistas no son marines, sino paracaidistas de la 101. Algunas de las escenas, como los helicópteros yendo hacía la lucha al ritmo de “I gotta get out of this place” de The animals o cuando intentan subir la colina mientras llueve, enterrados literalmente en barro, merecen una mínima reseña. Explosiones hechas con cohetes de tienda de chinos le restan espectacularidad y la dotan de un inconfundible aroma a serie B.

Un Robin Williams de oscar en un film bastante edulcorado.

                Finalmente, para 1987, se estrenó Good Morning Vietnam, sobre la figura de la radio Adrian Cronauer, famoso por romper las reglas y poner música rock al tiempo que trataba de animar con bromas a los combatientes. El film es muy tibio y únicamente destaca como vehículo de lucimiento para un Robin Williams nominado a los óscar. Algunas de las escasas escenas de acción que incluye la película son muy patéticas e increíbles.

La guerra vista a traves de los ojos de la inocencia.

                Ya en 1994, el mega éxito Forest Gump, interpretado de forma excelente por Tom Hanks en la cima de su carrera, repasaba la historia de los Estados Unidos de forma agridulce. La experiencia en Vietnam no era una excepción y la película no repara en sentencias geniales del personaje, siempre desde su óptica simplista y humorística. También destaca el personaje del Teniente Dan, minusválido por su participación en el conflicto y que no puede si no recordarnos al Tom Cruise de nacido el  4 de julio.

William Wallace goes to Vietnam.

                Tras un largo periodo sin aparecer por las pantallas, la guerra volvió bajo la óptica de Randall Wallace, adaptación de una novela, con When we were soldiers (Cuando éramos soldados), 2002. Interpretada por Mel Gibson, la película es contradictoria en su espíritu. En principio narra el primer enfrentamiento entre tropas norteamericanas y norvietnamitas en el Valle de la Muerte. De un claro carácter enaltecedor de la nobleza de los personajes (al estilo de El Patriota o Braveheart de la que es clara descendiente), mezcla pasajes, como el nacimiento del hijo del teniente o cuando rezan, que podrían ser tachados de fachas sin paliativos, con escenas de combate realmente interesantes y bien rodadas. La escalofriante escena en que lanzan napalm sobre sus propios hombres contrasta con el patético montaje del fotógrafo (un personaje totalmente fútil) sobre las fotos reales de la batalla. Contrastes que hacen que una película interesante adolezca de tramos que solo pueden ser clasificados de infumables (como las mujeres repartiendo las cartas de defunción). Encontramos errores de casting muy claros, como el deportista de American Pie, que aparte de cara de pan mallorquin tiene la intensidad de una loncha de jamon york.

Christian Bale y Steve Zahn, dos grandes interpretaciones.

                En el 2006, un completo outsider como es Werner Herzog se unió a una estrella en alza como era en ese momento Christian Bale para traernos Rescue at Dawn (Rescate al amanecer). Basado también en una historia real, nos encontramos ante otra excelente muestra de la locura de la guerra. En este caso, tras un inicio que parece sacado de un episodio de JAG pasamos a una lucha por la supervivencia en un campo de prisioneros donde estos van perdiendo poco a poco su humanidad y cordura. El trabajo de Bale es fantástico y el film en general mantiene enganchado a la terrible epopeya, evitando caer en tópicos y dramatizaciones absurdas. Tal vez el epílogo final descompense un poco el excelente trabajo.

                Y eso es todo. Se que me he dejado en el candelero film como War bus, Corazones de hierro, Bat 21, Birdy, Air america, Tigerland, los chicos de la compañía C o el fantástico documental The fog of war, pero creo que la idea está más o menos clara. Que nunca tengamos que vivir estos conflictos más que como parte de una ficción.

 

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