Análisis de las críticas al LHC

31 03 2010

Aprovechando el gran éxito cosechado ayer en el acelerador del CERN (a la espera de obtener resultados), y aprovechando por tanto que el LHC está de rabiosa actualidad, resulta que como era de esperar han surgido como setas los apocalípticos, escépticos y críticos en general, que argumentan que la máquina de marras debería de ser detenida inmediatamente, o que directamente no debería de haber sido construida nunca. Analicemos sus argumentos:

Oh my God! Es el terrible agujero negro que nos va a comer a todos! Y ya ha empezado con algún que otro cerebro!!

Hay ciertas personas que argumentan que, dado que en el LHC se manejan altísimas energías, nunca vistas en un laboratorio, es posible que, de manera similar a una estrellas super masiva que colapsa debido a su gran cantidad de materia y acaba convertida en un agujero negro, tengamos que una gran cantidad de energía junta en un espacio muy pequeño, tal y como tenemos en el LHC, podría formar un agujero negro que engullera la Tierra.

Varias cosas hay que decir al respecto:

1.- ¿Quién dice eso? Si observamos las fuentes que argumentan este hecho, tenemos que la inmensísima mayoría son directamente no-científicos, los cuales se están metiendo en lo que no les llama. Literalmente y así de claro lo digo.

En cuanto a los científicos que argumentan cosas así, tenemos únicamente dos físicos, uno de ellos por cierto es un español, ambos sin ningún tipo de impacto en la comunidad científica internacional y la verdad es que han llegado demasiado lejos: ha habido hasta denuncias en tribunales, y uno de ellos hasta ha tenido la desfachatez de decir que la probabilidad de la catástrofe es de un 75 %… es decir, a él le preocupa la impredectibilidad del experimento, pero a la vez asigna una probabilidad a la catástrofe. En fin…

2.- ¿Tiene base física esa acusación? Es decir, ¿es totalmente imposible que surja un agujero negro estable en el LHC que convierta toda la Tierra en un agujero negro? Indudablemente, la respuesta es NO, y eso se está empleando hasta la saciedad.

Lo que parece que no les interesa explicar a los apocalípticos es que la probabilidad de que surja un agujero negro espontáneamente en el comedor de mi casa, o que yo ahora mismo de golpe aparezca en Hawai con un cubata en la mano, o de que ese mismo cubata se transforme en cerveza negra tampoco es nula, según las leyes de la física que esgrimen. Lo importante es conocer la probabilidad de que algo así pase (ridícula en todos los casos), y la verdad es que los estudios realizados en este aspecto por el CERN son bastante tranquilizadores: se han estudiado fenómenos cataclísmicos del tipo colapsos de supernovas y demás, y jamás, jamás, se ha observado un colapso hacia una singularidad del espacio-tiempo en sucesos con una energía muy superior a los 14 TeV nominales del LHC. Es más, basta ver que en la atmósfera se producen colisiones de las partículas que forman la atmósfera con rayos cósmicos muchísimo más energéticas que las que se producen y producirán en el LHC, y jamás ha sucedido nada.

Este último comentario es bastante importante, ya que algunas variantes de la crítica del peligro del agujero negro aseguran que debemos de parar el experimento debido a que hay alguna probabilidad de catástrofe, por pequeñísima que sea. Ridículo! El simple impacto de rayos cósmicos en la atmósfera, y por tanto el simple hecho de vivir aquí, hace que estemos en peligro por “engullimiento” (peligro, cuya probabilidad de suceso es prácticamente nula), por tanto no hay ninguna razón sensata que apoye ese argumento.

Por cierto, recuerdo a todos los agoreros del cataclismo mundial que ayer hubo colisiones a 7 TeV (50 % del máximo), y NO apareció ningún agujero negro. Por supuesto, ahora el argumento será que el agujero negro aparecerá a 14 TeV, y cuando éste no haya aparecido a esa energía, no os preocupéis, que otra cosa se inventarán para tapar su ignorancia supina.

Otra cosa importante a tener en cuenta: aunque la simple observación de los sucesos ya descarta de por sí el peligro, hay que sumar a ello que las teorías físicas actuales también lo descartan. Curiosamente, los que se las dan de científicos para justificar su temor o su premonición de que el agujero negro podría surgir, reniegan de las observaciones, reniegan de que la radiación Hawking sea real y se basan en que la teoría de supercuerdas predice que la gravedad podría ser más fuerte de lo que nos creemos a cortas distancias, es decir, hacen un encaje de bolillos sin ningún sentido en absoluto, no por teorizar, lo cual está muy bien (la radiación Hawking no ha sido observada, y podría no existir), sino por renegar de los hechos y hacer uso sólo de las hipótesis que les conviene (las cuerdas también podrían no existir).

Eso, por supuesto, los que son científicos. De los que no lo son, mejor ni opinar…

Una última reflexión, y sé que me extiendo mucho: aún en el hipotético caso de que el agujero negro se formase, y Hawking estuviera equivocado y por tanto el agujero negro no se evaporase inmediatamente por radiación Hawking y llegara a tocar las paredes del detector, ¿ninguno de esos presuntos científicos se ha planteado siquiera la posibilidad que éste sería tan sumamente minúsculo que podría no tocar ni una sola de las partículas del detector, y podría escaparse de la Tierra sin haber crecido?

Por favor, qué máquina tan cara!! No como lo que ha costado Cristiano Ronaldo, que ha sido una ganga!

Otro grupo de críticas va dirigida hacia el coste total astronómico del LHC. En efecto, el coste se estima en unos 660 millones de euros, y sin duda esa cantidad no es una cantidad que pueda tildarse de “pequeña”. Hay alguna crítica que va más allá, y rozando un poquito la demagogia según mi punto de vista, expone cuántas comidas se podrían servir en África, cuántos muertes se podrían evitar por enfermedad común y un sinfín de cosas más que se podrían hacer con ese dinero.

Efectivamente, no les falta razón y los cálculos seguramente están bien. No discutiré mucho en este tema, simplemente querría exponer algunos presupuestos de diversas cosas, entre las cuales hay unas cuantas infinitamente más prescindibles que el acelerador:

– Submarino nuclear: 400 millones de $

– Invasión de Iraq: 713 millones de $

– Presupuesto del FC Barcelona: 405 millones de €

– Traspaso de Cristiano Ronaldo: 95 millones de €

– Dinero destinado a la Iglesia Católica: 141 millones de €

A mí personalmente me llama mucho la atención que nadie se estire de los pelos por estas mareantes cifras pagadas en cosas absolutamente inútiles en algunos casos, y en cambio pongan el grito en el cielo por el presupuesto del LHC, algo que, según esos críticos, no sirve absolutamente para nada. Y eso me lleva a la tercera y última de las críticas:

Qué desastre! Encima de caro, absolutamente inútil! Para qué queremos la Ciencia? Pero por favor, empleen las técnicas científicas más novedosas para curar el tumor de mi padre!!

El último grupo de críticas que quiero analizar va dirigido a los que hablan de la inutilidad del proyecto, esgrimiendo que jamás obtendremos nada provechoso de este proyecto.

Bien, para empezar, como mínimo seguro que obtendremos progreso científico. Es posible que por fin descubramos por qué hay más materia que antimateria, si existen las dimensiones adicionales, si existe el Bosón de Higgs, si existen las partículas supersimétricas, y una serie de cuestiones más que son de un gran interés para la comunidad científica y para el progreso del conocimiento humano en general.

Evidentemente, esto anterior a la gente le suele importar más bien poco, y dirigen su crítica a que no se sacará de este experimento nada útil que vaya a hacer nuestra vida mejor. En parte tienen razón, en el sentido de que, de entrada, no se sabe lo que descubriremos, y por tanto no sabemos si saldrá algo provechoso a priori, pero quiero llamar la atención en que ese tipo de actitud es el que habría hecho que aún viviéramos en las cavernas, con una esperanza de vida de 30 años.

¿Qué sería de nuestra vida hoy en día sin la cantidad de avances científicos logrados buscando a ciegas? Y, siendo más concreto, ¿qué pasaría si jamás se hubiera puesto en marcha un acelerador de partículas, y jamás se hubiera investigado en profundidad en la física nuclear y de partículas? La respuesta es bastante desalentadora. Por poner sólo unos ejemplos, la radioterapia simplemente no existiría (imagina las consecuencias), ni las radiografías, ni las resonancias, ni la moderna tomografía por positrones.

Dos conclusiones finales: 1.- Hay que pensar mejor lo que se dice, reflexionar, documentarse. 2.- Si has llegado hasta aquí, eres un auténtico fenómeno! Menudo rollo patatero me ha salido!

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One response

31 03 2010
galofunditor

Bravo! Imposible añadir nada más.

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