Sólomon Kane

4 01 2010

            Aprovechando fiestas era cuestión de dejarse caer algún día por el cine. Para dicha ocasión nos juntamos los dos redactores de este blog, amén de nuestras respectivas parejas. El film al que dedicamos nuestra atención fue, como indica el título de este post, Solomon Kane.

!Oh Diós no! !Ha vuelto Van Helsing! ... no tranquilos, solo es un Hugh Jackman para pobres.

            Por lo visto, este personaje fue creación de Robert E. Howard, autor que recibe el reconocimiento de haber creado a ese icono de la espada y brujería que es Conan el Bárbaro. He descubierto a posteriori que Kane también había protagonizado algunos cómics de la Marvel, aunque nunca cuajo, y sus publicaciones estuvieron a remolque de Sword of Conan, por no hablar de que no estuvo a la altura de su “hermano” Cimmerio.

            La información que disponía al entrar en la sala era escueta. Aparte del padre de la criatura, sabía que se ambientaba en el siglo XVI y estaba protagonizada por James Purefoy. El siglo XVI, pleno renacimiento, con España en el cénit de su poder a merced de los reinados del Emperador Carlos I y Felipe II, esplendor de unos ejércitos que empezaban a utilizar nuevas tácticas y armas, como la muy interesante introducción de las armas de fuego. Guerras de religión, agentes papales por doquier, herejías, turcos, sangre… podía ser interesante.

            James Purefoy es un actor que ha trabajado eminentemente en la pequeña pantalla, siendo su rol más destacado el de Marco Antonio para esa exquisitez que es Roma de la HBO.

Solomon y su malsana afición de caminar entre brasas.

            Pues con esta información se puede decir que a los dos minutos de película ya podíamos haber cortado e irnos a casa. Solomon Kane es una más que típica película de acción, muy cuidada a nivel visual, con un guión desastroso y sin sentido, cargado de tópicos y con unas actuaciones acartonadas.

            Empezamos ante un bastión turco del Mediterráneo donde las tropas capitaneadas por Solomon están arrasando dicho lugar. Digo Solomon y las tropas por decir algo, porque como bien se demuestra a lo largo de todo el metraje, el “bueno” de Solomon es el típico héroe capaz de acabar con 50 hombres mientras hace calceta con las dos manos. Algunas frases como “!Adelante perros!”, “El único demonio aquí soy yo!” y el hecho de rematar a un enemigo desarmado sirven para demostrar que Solomon es malvado…

            Aquí aparecen algunos demonios (digitales) que se cargan a su tripulación y un diablo “King Size” que le suelta un rollo a Solomon diciéndole que su alma pertenece a Satán y que ha venido a buscarla. Kane, en un alarde de originalidad escapa por una ventana saltando al mar, y claro, como todos sabemos, el diablo no sabe nadar y le da miedo el agüilla, el prota se escapa felizmente.

"Diós, espero que Solomon no vea la ventana que tiene a su espalda porque si salta y cae al agua habrá escapado de un demonio tan guay como yo, que le pego fuego a mi espada y además no tengo cara."

            Acto seguido encontramos al héroe en cuestión en un monasterio, haciéndose el torturado y jurando y perjurando que no volverá a empuñar las armas. No se sabe muy bien a cuento de que, el clérigo de turno, tras haber tenido un sueño, le dice a Kane que se tiene que marchar del monasterio a lo que el héroe le contesta “Si os he dado todo mi dinero”. Esto viene a demostrar mi teoría de que cuando la iglesia te ha sacado todo lo que quiere… “si te he visto no me acuerdo”.

            Bueno, pues que toca ponernos en plan “Road Movie”, así, tras ser asaltado por unos vagabundos que le atacan con un cuchillo de matanzas y dos palos, conoce a la típica familia de bien que lo adopta (es lo que haríamos todos con un pavo perseguido por el diablo). Típica familia cargada de típicos y repelentes críos salidos de la Casa de la Pradera que hacen que el tedio de la película alcance cotas elevadas.

            Cuando el director cree que ya estamos seguros de que Kane, en realidad es un buen tipo, nos ha colado un par de flashbacks donde tardamos 5 segundos en descubrir quien será el malo del film, Kane se piensa si irse con los peregrinos a America (que por cierto tardan una eternidad en llegar a un puerto para embarcar) y estamos a punto de cortarnos las venas de ver a Kane jugar a espadas con el crío (no esas espadas, mal pensados), se decide a complicarle la vida un poco al ex pirata venido a menos. Así aparece una niña que aparentemente ha sobrevivido a una matanza perpetrada por una bruja. Cual ONG, la familia recoge a otro desecho inútil de la sociedad, recibiendo su justo merecido cuando se descubre que en realidad es la bruja.

"Tito Solomon, si un demonio amenaza con cortarme el cuello, ¿Tú me salvarás, no?" - "Solo si jugamos un rato al teto".

            Como esta crítica se esta alargando, y la verdad, la peli no lo vale, resumir el resto en: malos se cargan a la familia, Solomon jura a padre moribundo que rescatará a hija, protagonista desmiembra malos, protagonista redime su alma, salva a la cría y pone muchas poses de chulo.

            Algunos de las incongruencias más graciosas son: Tenemos el Oeste de Inglaterra invadido por demonios y, ¡eh!, en lugar de enviar a un ejército o recurrir al rey, recurramos a un expirata borracho tirado en una taberna para que lidere a cuatro “arreplegats”, asaltando un castillo… ¿Con 15 hombres? ¿Falta de medios, caradura del guionista o tontería sin sentido?

            Estamos en el siglo XVI, pero las únicas armas de fuego que aparecen son las dos pistolas del protagonista, mientras los malos van con… ¿picas? ¿Alabardas?… no, una mierda, con perdón, de hachas… lo de la ambientación del siglo XVI era una broma ¿no? Porque aparte de que aparece la familia puritana y corta de luces, algunos médicos que aparecen fugazmente ataviados con las máscaras contra la peste, y las vestiduras de Kane, parece que estemos en la edad media (o en un capítulo de Xena si me apuras).

El bueno de "Caradecuero" (Leatherface) por fin encontró trabajo fuera de las pelis de la Matanza de Texas.

            ¿Todo es malo? No, tiene algún momento aislado que es mínimamente interesante: cuando lo crucifican, cuando un cura lo tira a los demonios en una iglesia abandonada…

            Lo peor: el “Balrog” escapado del Señor de los Anillos que aparece al final, premio al malo más inútil del 2009 / 2010. Si al menos fueran conscientes de sus limitaciones como mal producto de acción y metieran un poco de cachondeo, pero es que hasta se lo creen (¿Cuántos planos del bueno andando “to chulo” entre el fuego hay que aguantar?)  

            Pobre Max Von Sydow, aquí en el papel de padre del protagonista, encasillado en tristes cameos en Films de serie B (con aspiraciones a Z).       

"Mis pelis eran mejores" (recordemos El Guerrero Rojo o Conan el destructor...)

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2 responses

5 01 2010
Alex

Jejejejeje muy buena la crítica.

Yo añadiría un detalle más: el detalle de la mujer del matrimonio que ha recogido por el camino a Solomon, sosteniendo a su marido muerto y diciendo algo así como “tranquilo, Solomon. Tú ves a por mi hija, que yo mientras me quedo aquí tranquilamente en medio del bosque con mi marido muerto y putrefacto, y a merced de cualquier asesino y/o violador”

16 01 2010
Ladymerch4

jejejeje

Indudablemente, como cuando el tío se pone a filosofar, y dice “He sido muy malvado” Nos ha quedado claro, una buena persona no va cortando cabezas como el que come regaliz.

XDDDD

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