El día que cambió el Mundo : 11-S.

13 11 2009

            El día que cambió el mundo, como no había ocurrido desde la caída del Muro de Berlín o Pearl Harbour: El 11 de Septiembre de 2001. Es inevitable pensar en un antes y un después de tan dramática fecha. ¿Pero y si no todo fuera como nos han contado?

            Entrar a discutir sobre conspiraciones y dudar de la versión oficial es algo con lo que hay que ir con mucho cuidado, ya que fácilmente se cae en montajes paranoicos sin pruebas empíricas que los demuestren (tengo conocidos que creen en Ovnis con unas teorías que “alucinaríais pepinillos”). ¿Pero que ocurre cuando quienes ponen en duda esos hechos son organismos oficiales y estados soberanos?

            En enero del 2008, se celebró una sesión parlamentaria en Japón donde se cuestionó abiertamente la versión del gobierno estadounidense. Los parlamentarios plantearon la seria necesidad de crear una comisión investigadora sobre dichos ataques, pues en estos murieron decenas de ciudadanos japoneses.

            El 10 de Junio de 2008, la diputada canadiense Libby Davies leyó en la cámara de los comunes de Canadá una petición de un colectivo de ciudadanos que solicitaba la creación de una comisión de investigación propia sobre los atentados del 11 S. La edición Noruega de Le Monde Diplomatique publicó, en su número de Julio de 2006, una serie de trabajos sobre los atentados, con conclusiones que apuntaban hacia el interior de Estados Unidos. En Gran Bretaña, Micahel Meacher, ministro del medio ambiente entre 1997 y 2003, publicó un artículo en The Guardian, el 6 de septiembre de 2003, donde expresaba sus dudas acerca de la autoría de los atentados. La lista de personas que ha levantado su voz en contra es muy, muy larga.

            Destacar el caso de la iniciativa ZERO – perché la versiones ufficiale sull 11/9 è un falso, bajo cuya dirección se han elaborado un libro coral y un documental donde se analiza el caso. Algunos apuntan directamente a la CIA y otras redes de inteligencia, otros se limitan a presentar los hechos, pero en cualquier caso, todos dudan de la versión oficial. Y preguntareis, ¿Qué les hace dudar?

            Bueno, yo no conozco todas las respuestas a las preguntas que planteareis o se pueden plantear, pues no conozco el entramado de forma muy directa, pero aquí tenéis algunas razones aportadas:

  1. Los rígidos protocolos de protección del espacio aéreo de los EEUU, heredados de la guerra fría, no tuvieron eficacia alguna. Casualmente, el mismo día y hora se tenían que hacer unos simulacros de secuestro de aviones a manos terroristas. Los máximos responsables de la protección del espacio aéreo eran los generales Ralph Eberhart y Richard Myers. Ninguno de los dos dimitió o fue destituido.
  2. El que entonces era secretario de Transporte, Norman Mineta, declaró ante la Comisión parlamentaria que Dick Cheney se negó explícitamente a dar la orden de interceptar el vuelo 77 (que supuestamente se estrelló contra el Pentágono) cuando precisamente el avión secuestrado se dirigía ha Washington, donde el mismo Chenery estaba.
  3. En los días previos hubo movimientos especulativos en bolsa que implicaban a las dos compañías aereas implicadas en los atentados. Ya sabéis que se dice en jerga policial, “Sigue el dinero y te señalará al culpable”, pero en este caso no, pues la Comisión Parlamentaria concluyó: “Hasta la fecha, el gobierno de  los Estados Unidos no ha podido averiguar el origen de los fondos empleados en los ataques del 11-S. La cuestión, después de todo, tiene poca importancia práctica.”
  4. El 11S se derrumbaron tres y no dos torres del World Trade Center. La tercer torre, conocida como Salomon Brothers Building o Torre nº7, tenía cuarenta y siete pisos y se desplomo sobre su propia base sin que ningún avión chocara con ella. El físico Steve E. Jones, apelando a las leyes de la física y la ingeniería, ha demostrado como es imposible que un edificio caiga a velocidad de caída libre sobre su base de forma perfecta. Este resultado solo se puede conseguir con una demolición controlada. Esto seria fácilmente demostrable examinando los restos de las vigas metálicas de los edificios, pero casualmente la Administración Bush lo impidió al enviar rápidamente los restos de las vigas de las tres torres a China para ser fundidas en altos hornos.
  5. Por mucho calor que generaran los aviones, su impacto o el combustible, ningún edificio de esas características puede caer de esa forma. Si os fijáis en el famoso video del encontronazo del avión con las torres, estallan los cuatro lados al mismo tiempo. Cientos de bomberos, periodistas, policías y personas que se encontraban dentro o en las inmediaciones de las Torres gemelas oyeron explosiones y/o padecieron sus consecuencias en los sótanos y en los pisos superiores antes y mientras se hundían los edificios (algunos resultaron heridos por estas explosiones), pero curiosamente ninguno fue llamado a declarar ante la Comisión parlamentaria encargada del caso.
  6. Nadie ha visto ni una imagen del supuesto Boeing 757 que supuestamente se estrelló contra el Pentágono. Curioso que no queden restos cuando los famosos motores (enormes) son siempre las evidencias más claras en los accidentes aéreos.
  7. Porque no se satisface la demanda razonable de Michael Moore de que se hagan públicas las cintas de las cámaras que rodeaban el Pentagono el día 11 de Septiembre.
  8. Esto lo podéis comprobar todos, ¿Porqué en la página web del FBI, en los más buscados, en el apartado dedicado a Osama Bin Laden, no se le acusa de ser responsable del 11-S? Cuando diversos periodistas han planteado esta pregunta a los responsables del FBI, han declarado que no tienen pruebas fehacientes. ¿Y los famosos videos que todos hemos visto en TV? No son considerados pruebas válidas por no haber pasado un proceso de autentificación. ¿Por qué no lo pasan?
  9. Nada sobrevivió al increíblemente intenso fuego…ni las cajas negras…pero si uno de los pasaportes de los terroristas (debía estar hecho con titanio).

10.  ¿Por qué la CIA desmanteló el año pasado el operativo para capturar a Bin Laden?

 

           Y es que debatir sobre la autoría del 11-S lleva implícito debatir sobre todas las leyes y recortes a los derechos y libertades practicados tras dicha fecha. No solo eso, de facto des de 2001 se ha pasado de estado de emergencia a estado de excepción permanente. ¿Podría ser el preludio de un estado dictatorial? Tal vez con Obama no, pero los cimientos ahí estaban: Guantanamo, legalización de la tortura, la USA Patriot Act, la Homeland Security Act o la Military Commissions Act.

            La orden Ejecutiva 13438, de 17 de julio de 2007 y la Executive Order 13441, de 1 de agosto de 2007, permiten bloquear las propiedades de los opositores a la guerra de Iraq o a la injerencia estadounidense en Líbano. La Sección 333 de la Defense Authorization Act, de 2007, autoriza al presidente a emplear las fuerzas armadas para restaurar el orden público interno en caso de insurrección, violencia doméstica, asociación ilegal o conspiración. La National Securit Presidencial Directive 51, de 9 de mayo de 2007 prevé que, en un supuesto caso de emergencia catastrófica, el presidente asuma el liderazgo de las “actividades del gobierno federal para asegurar un gobierno constitucional duradero”, lo que implica “un esfuerzo cooperativo entre el poder ejecutivo, legislativo y judicial del gobierno federal” o como Julio Cesar o Augusto derrocaron al Senado Romano. ¿Quién puede decretar que una situación es una emergencia catastrófica? El mismo presidente.

            Si os fijáis, todo lo que he escrito en esta página tiene implicaciones enormes. Asesinato de americanos en su propio país, conspiraciones a todos los niveles… Es difícil asegurar nada, pero lo preocupante es que no se cuestione. Nadie tiene una respuesta fiable para apuntar a un culpable, pero es que a nadie le interesa.

            Para terminar diréis, ¿y España? ¿Y el 11-M? Bueno, aquí hemos discutido y ha llegado a los tribunales, desde teorías que apuntaban a fanáticos islámicos, ETA o incluso un golpe de estado del PSOE. Si alguien se anima a leer el sumario (creo recordar que eran 20.000 folios, pse!, nada, un finde de lectura entretenida) y se anima a hacerme llegar sus conclusiones, yo se las publico.

 

            Si queréis ampliar un poco más os recomiendo:

 

–         Gordillo, J.L. “El 11-S y la funesta manía de pensar”, publicado en El Viejo Topo, nº 250, Septiembre 2008, Barcelona.

–         http://www.investigar11s.org/

–         http://www.barcelona11s.org/

http://lahistoriadeldia.wordpress.com/2009/09/12/cincuenta-preguntas-sobre-el-11-s/

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